¿Cómo Son?

Las compresas de Aguas de Luna son prácticas, cómodas, finas y bonitas.

Tienen alas y doble clip para ajustar a la braguita, y se componen de:

  • tela superior (en contacto con la piel): algodón ecológico*
  • absorción interna: una o dos capas de muletón de algodón ecológico**
  • tela inferior (en contacto con la braguita): “pul”, poliester con laminado impermeable y transpirable***

Están fabricadas con telas respetuosas con tu cuerpo y el planeta que habitamos, y cuentan con certificación GOTS*, Ecológica de la UE** u Oeko-tex***.

Nuestra gama se compone de salvaslips, compresas normales, de noche y especiales por encargo.

Las medidas de ancho son:

  • de lado a lado: 15 cm en salvaslips, 17-18 cm en compresas normales y de noche
  • con el primer clip abrochado: 6 cm en salvaslips, 7 cm en compresas normales y de noche (reduce 1 cm con el segundo clip abrochado).

Tienen de 2 a 4 mm de espesor dependiendo de la cantidad de capas absorbentes, y miden de largo entre 18 y 32 cm. En la siguiente imagen se muestra la comparativa:

¿Cómo se usan?

Nuestras compresas de tela están pensadas para el uso diario, la menstruación y/o para pérdidas de orina.

Antes del primer uso lávala a mano o a máquina siguiendo las instrucciones que encontrarás más abajo.

Te recomendamos usar braguitas de algodón ajustadas para que la compresa se mantenga en su sitio.

Para colocarla pon la parte decorativa con costuras mirando hacia arriba, pliega las alas por debajo y abrocha el clip.

 

Puedes plegar tu compresa para llevarla en el bolso, o guardarlas en él tras su uso de la siguiente manera:

¿Cúantas necesito?

El número de compresas que cada mujer necesita depende de la cantidad de flujo menstrual y los días que éste dure. También de sus hábitos de lavado, no es lo mismo lavar en el momento y poner a secar, que esperar al último día de sangrado para lavar.
Nosotras recomendamos una media de 6 a 8, estimando que usemos tres o cuatro por día y las vayamos lavando de seguido.

¿Cómo se lavan?

Lavado para menstruación:

Para que se mantengan como el primer día es imprescindible:

  • que la sangre no se seque demasiado
  • usar agua fría para que la sangre no se fije a las fibras del tejido

Para ello se aconseja seguir los siguientes pasos:

1.   Después de utilizarla, enjuagar bajo el grifo con abundante agua fría hasta que la sangre haya desaparecido, o poner a remojos unas horas.

2.   Escurrir y lavar:

  • con jabón en pastilla ayudándonos de un cepillo suave o frotando
  • o, si lo prefieres, a máquina (no superar los 35ºC; no usar lejía ni suavizante; si se quiere suavizar el tejido echar un chorrito de vinagre blanco en la cajetilla del suavizante; se puede meter con el resto de ropa)

3.   Dejar secar al aire libre (no usar secadora)

Si en vez de ir lavando cada compresa al día prefieres lavarlas juntas, déjalas a remojo hasta el fin de la menstruación cambiando el agua unas dos veces al día como mínimo.
Con el uso y la práctica perfeccionarás tu técnica de lavado hasta integrarla en tu día a día.

Trucos para restos de sangre:

  • Aplicar jabón en pastilla (casero o tipo Lagarto), seguidamente poner la compresa a la luz del sol y dejarlo actuar unos 30 minutos; después frotar, enjuagar y poner a secar.
  • Aplicar agua oxigenada o bicarbonato sódico sobre la sangre, dejar actuar unos minutos sin exponer al sol; frotar, aclarar y poner a secar.

Lavado para pérdidas de orina o uso diario:

1.   Después de utilizarla, lavar no superando los 35ºC:

  • con jabón en pastilla ayudándonos de un cepillo suave o frotando
  • o, si lo prefieres, a máquina (no superar los 35ºC; no usar lejía ni suavizante; si se quiere suavizar el tejido echar un chorrito de vinagre blanco en la cajetilla del suavizante; se puede meter con el resto de ropa)

2.   Dejar secar al aire libre (no usar secadora)